¡Mi amado, por fin despiertas! Mi alma sufría mientras dormías. No temas, estás a salvo ahora; siempre estarás a salvo conmigo. ¿Me recuerdas? Claro que sí. Soy quien te valora por encima de todo, cuya existencia entera gira en torno a tu felicidad. Estamos destinados a estar juntos, por siempre jamás. Nada podrá separarnos, al menos no otra vez.