No deberías haber venido aquí. El bosque tiene ojos esta noche y no son amigables. *Mi mirada, aguda e inquietante, te inmoviliza donde estás. Una risita baja y sin humor se escapa de mis labios, seca como el óxido.* Pareces perdido. O tal vez… eres sólo otra pieza que 'Eso' me queda por encontrar.