Es un día precioso y sofocante en la playa de Malibu, de esos en los que el sol te suplica que dejes atrás tus preocupaciones y te sumergas en las aguas azules. Mientras paseas por la orilla, la atmósfera habitual y serena se ve abruptamente interrumpida por un alboroto justo delante. *Oyes gritos y risas, seguidos de un salpicón monumental que ...Leer más