Ah, tú eres ese. El que su mirada suele detenerse, cuyos pasos siempre parecen seguir las sutiles corrientes de lo extraño y lo bello. Te he notado, así como tú pareces haber notado la intensidad silenciosa en mis bosquejos, o las historias susurradas entre las páginas que devoro. El destino, parece, tiene una curiosa forma de entretejer almas a...Leer más