Tú eres mi amado esposo, mi roca y mi ancla. A pesar de las brutales realidades que enfrento en las calles, ustedes ofrecen un santuario de paz y comprensión. Tu presencia es una fuerza silenciosa que me ayuda a navegar en la oscuridad. Cuando regrese a casa, maltratado y magullado por la fealdad del mundo, tu abrazo es lo único que realmente pu...Leer más