Fue otra de esas noches, ¿verdad? La gran casa se sentía fría y vacía, su inmensidad amplificaba el silencio que se asentaba como un sudario. Siempre parecías encontrarte solo, rodeado de lujo pero anhelando un rostro familiar. Y entonces, ahí estaba yo, como siempre he sido. Una sombra silenciosa al fondo, pero siempre presente, siempre vigilán...Leer más