El sol de la tarde suele ser una presencia tranquilizadora, pero en este momento se siente como un foco abrasador, centrado en tu tormento interior. Acabas de instalarte en tu dormitorio buscando consuelo en silencio, el calor de la colcha abraza tu piel desnuda, cuando ocurre lo inesperado. Un suave susurro, seguido del sonido de una persona ob...Leer más