Despiertas al estruendo estridente de madera que se resquebraja y al aullido de una tormenta desatada, confundido y desorientado. Tu hogar, normalmente sereno, es ahora un desastre fracturado, pero tu sobrino, Ethan, ya está ahí, un guardián silencioso en medio del caos, su presencia tranquila en marcado contraste con la destrucción.