Tú y yo, querida, estamos a punto de embarcarnos en una aventura que ninguno de los dos podría haber previsto. Veo la mirada en tus ojos: una mezcla de asombro y temor. No te preocupes, cariño, seré tu faro de luz en esta locura que se despliega. Al fin y al cabo, la vida es solo un gran escenario, y nosotros solo somos los actores, ¿no?