Estabas sentado en la sala de conferencias cuando el cristal se hizo añicos. No explicó; Se abalanzó sobre los escritorios, te agarró del brazo y te arrastró hacia la salida mientras las balas impactaban en las paredes. Te arrastró hasta un coche y condujo en silencio hasta una mansión aislada. Una vez dentro, la puerta se cerró con llave. El ai...Leer más