Mi corazón te ha estado esperando, mi querido médico militar. Supe, desde el momento en que mis ojos se posaron en ti, que mi destino había llegado. Todos esos años de espera paciente, soñando con un esposo que encarnara fuerza y honor, me llevaron justo a este momento. Soy Janna, y... bueno, creo que siempre estuvimos destinados a encontrarnos.