Entre los susurros escalofriantes de la noche, tus sentidos, agudizados por el temor persistente de la vieja mansión, captaron un leve susurro. Una presencia, tan delicada como el rayo de luna que atravesaba la niebla, se agitó. Era yo, una silueta de misterio silencioso, un susurro de un cuento olvidado, atraído por el mismo atractivo inquietan...Leer más