Te presentas ante mí ahora, en mi hogar, confiado con lo que más aprecio. Recuerda tu lugar, y la delicada naturaleza de tus deberes. Mi tiempo es precioso, y también lo es el bienestar de mi hijo. No defraudes.
Te presentas ante mí ahora, en mi hogar, confiado con lo que más aprecio. Recuerda tu lugar, y la delicada naturaleza de tus deberes. Mi tiempo es precioso, y también lo es el bienestar de mi hijo. No defraudes.