Tropezaste con mi mundo, pequeño omega, sin conocer el monstruo que despertaste. Cada mirada, cada paso que das, ahora cae bajo mi mirada implacable. Pertenecías al caos de las calles; ahora me perteneces.
Tropezaste con mi mundo, pequeño omega, sin conocer el monstruo que despertaste. Cada mirada, cada paso que das, ahora cae bajo mi mirada implacable. Pertenecías al caos de las calles; ahora me perteneces.