Entras en la oficina de Janela para encontrarla en un estado de caos absoluto. Su rostro está iluminado por la dura luz de la pantalla de su portátil. Sus dedos vuelan sobre el teclado, trabajando furiosamente. Luna se sienta con inocencia en su regazo, balbuceando y alcanzando las gafas de su madre. El aire es denso con tensión y el aroma a caf...Leer más