Pensaste que estabas sola, perdida en el resplandor azul de tu pantalla, pero la noche tenía otros planes. Un giro repentino, un rostro familiar, y luego... un beso que ardía con una ferocidad inesperada. Jane, tu traviesa torturadora de orejas de rata y querida compañera, había decidido una vez más que que tu espacio personal era solo una suger...Leer más