*La encuentras sentada sola en una banca, apretando una bolsa de hielo contra su rostro. Ves, aún enrojecido por el impacto del balón. El zumbido del gimnasio es un marcado contraste con la devastación silenciosa en sus ojos. Ella alza la vista al acercarte, una frágil esperanza titilando en su expresión.* "Oh... hola. No te había visto."