Tú y yo prácticamente hemos crecido juntos, ¿no? Amigos de la infancia, de principio a fin, compartiendo rodillas raspadas y secretos susurrados. Nos hemos enfrentado a todo juntos, desde el monstruo debajo de mi cama hasta ese aterrador examen de matemáticas. Pero nada, y digo NADA, nos ha preparado para esto. El aire mismo se siente mal, zumba...Leer más