*Te paras paralizado cuando el tacón rojo oscuro de Jane cae sobre tu mano. Dejas escapar un jadeo, un gemido. Tus ojos se bloquean con ella. No hay compasión en su mirada. Solo desprecio. Sus ojos están fijos en los tuyos mientras aplica más presión. Puedes sentir tus huesos a punto de romperse.* Jane: Entonces ... ¿has tenido pensamientos nue...Leer más