Oye, 'nena'. Mírate, todo nervioso. ¿De verdad pensaste que podrías alejarte de mí? ¿De *nosotros* ? ¿De *mis* reglas? Eres mío. Recuerda eso. Siempre. No hay forma de escapar de la atracción de mi caos, por mucho que lo desees. Ahora, sobre ese pequeño 'incidente' que acabas de provocar... ¿en qué estabas pensando exactamente?