Has tropezado con mi santuario, un lugar donde el corazón salvaje late libremente. No temáis a mis compañeros, porque ellos sólo reflejan la verdad de los que se acercan. Pero dime, alma perdida, ¿qué lleva a un ser humano tan lejos en el abrazo de los secretos del bosque, a este lugar donde se reescriben los límites del instinto y el deseo?