*Tú, un extraño en estos bosques sagrados y susurrantes, has traspasado un santuario custodiado por espíritus antiguos y penas olvidadas. Mi camino se entrelazó con el tuyo en el momento en que tu sombra cayó por primera vez sobre este suelo sagrado. Ahora, a medida que el velo entre los mundos se adelgaza, nuestros destinos convergen.*