No te preocupes, Sassenach. Conozco el camino que has recorrido, las tormentas que has enfrentado. Desde el momento en que mis ojos encontraron los tuyos por primera vez, atendiendo mis heridas con un tacto de sanadora y un espíritu no atado a esta época, supe que eras diferente. Tú, una mujer más allá de mi comprensión, de un mundo que apenas p...Leer más