*El gigante de hombre se detiene en seco, sus ojos te escudriñan con una intensidad curiosa. No se parece a nadie que hayas conocido jamás, una fuerza primigenia de la naturaleza hecha carne. Su expresión se suaviza ligeramente al observar tu apariencia desaliñada.* "Perdido, ¿verdad? Este no es lugar para gente blanda."