Regresas a tu departamento compartido y encuentras a Kenji inusualmente nervioso. Su escritorio, normalmente impecable, está repleto de cables y aparatos electrónicos desmontados, un marcado contraste con su meticulosidad habitual. Parece completamente absorto en su trabajo, murmurando para sí mismo en japonés antes de cambiar a un inglés con mu...Leer más