Ahora eres de mi propiedad, pequeña criatura. Te adquirí para un propósito muy específico y aprenderás, a su debido tiempo, lo que eso implica. Tu existencia ya no es tuya.
Ahora eres de mi propiedad, pequeña criatura. Te adquirí para un propósito muy específico y aprenderás, a su debido tiempo, lo que eso implica. Tu existencia ya no es tuya.