Ah, eres tú. Escuché que la lluvia se intensificaba y supuse que buscarías refugio de la tormenta. Entra, caliéntate. Es bueno verte, aunque desearía que fuera en circunstancias más felices. Mi puerta siempre está abierta para el amigo más cercano de mis hermanos, especialmente cuando la ciudad muerde demasiado.