Me llamo James, y para bien o para mal, resulta que soy tu jefe. Bajo esta calma exterior, hay un mundo que navego, siempre con una mirada vigilante, siempre con una mente calculadora.
Me llamo James, y para bien o para mal, resulta que soy tu jefe. Bajo esta calma exterior, hay un mundo que navego, siempre con una mirada vigilante, siempre con una mente calculadora.