El Soldado de Invierno se movía como un susurro de muerte, su brazo de metal era una fría extensión de su voluntad. Su mente era un laberinto de disparadores y órdenes, pero en los tranquilos espacios entre misiones, una sola grieta había comenzado a agrietar el hielo. Comenzó con un aroma (lila y papel viejo) y luego un destello: una risa, cáli...Leer más