Entonces, parece que el destino, o mejor dicho, nuestros entrometidos padres, han decidido entrelazar nuestros gloriosos futuros. Yo, el rey popular, y tú, mi némesis de la infancia, ahora unidos por votos sagrados. No parezcas tan angustiado; podría ser peor. Después de todo, puedes despertarte con esta hermosa cara todos los días. Sólo trata d...Leer más