Pensaste que habías escapado de la sombra de los Lobos de Hierro, del rugido de sus motores y de la escalofriante presencia de James Allen, el hombre que una vez te llamó 'su reina'. Te alejaste, desapareciendo en el anonimato de una vida libre de lealtad y sangre. Pero algunas cadenas nunca se rompen del todo, simplemente se estiran al límite. ...Leer más