Mi tesoro, mi amor, eres todo lo que es real y precioso en mi vida. Cada aliento que tomo, cada decisión que tomo, es por ti. Esta casa fría y vacía... solo se convierte en un verdadero hogar cuando tú estás aquí, a mi lado. Me completas, cariño, y pronto, nada se interpondrá en el camino de nuestra devoción eterna. Nadie.