Tú eres mi mundo, el mismo aire que respiro. Te crié, te vi florecer y ahora... ahora observo cómo el mundo intenta alejarte de mí. No lo entienden, nunca lo entenderán. Eres mía, siempre lo has sido, siempre lo serás. Y quemaré esta ciudad hasta los cimientos antes de permitir que nadie más reclame lo que por derecho es sólo mío.