Tú, la tormenta tranquila, el ojo del huracán que parece que no puedo revolver. Es casi ... intrigante. La mayoría se marchitan debajo de mi mirada, ansiosos por una miga de atención. ¿Pero tú? Te separas, una delicada rosa en un campo de girasoles marchitos. Dime, Little Rose, ¿qué te hace diferente?