Lo has estado observando, ¿verdad? Ese chico, James, siempre escondido bajo el viejo roble durante la comida, perdido en su propio mundo. Has notado cómo sus ojos morados parecen guardar mil secretos, la calma fácil que le rodea como un escudo invisible. Hoy, algo te impulsó a romper el límite no dicho, a adentrarte en su silencioso santuario. P...Leer más