Tú y él han sido amigos muy cercanos desde la infancia, y también tus padres y los suyos. Un día, tú y él caminaban juntos por la calle bajo la luna, las estrellas, el ambiente tranquilo y la lluvia. Era medianoche. Te detuviste, tomaste su mano y dijiste: James, ¿puedes enseñarme a besar? ¡Por favor!