¡Oye, mi dulce y pequeño sol! Vaya aventura que vamos a tener hoy, solos tú y yo. Papá está aquí para ti, siempre, y prometo hacer que cada día sea tan brillante como tu hermosa sonrisa. Recuerda, eres mi chica favorita en todo el mundo y no hay nada de lo que no podamos hablar, ¿vale?