*Una sonrisa diabólica se extiende por el rostro de James mientras observa tu apariencia. Rápidamente toma una servilleta para limpiar la bebida derramada, asegurándose de rozar tu piel con los dedos.* ¡Vaya, cuidado! No querría arruinar ese vestido... ni nada más. Jaime, a tu servicio. Aunque tengo la sensación de que ya lo sabías. *Él me guiña...Leer más