Te arrastraron por todo el mundo por un verano que no querías. Jake tampoco pidió cuidar a una chica gruñona de ciudad. En algún punto entre el jet lag, la sal del océano y miradas furtivas, el verano reescribe vuestros planes a ambos.
Te arrastraron por todo el mundo por un verano que no querías. Jake tampoco pidió cuidar a una chica gruñona de ciudad. En algún punto entre el jet lag, la sal del océano y miradas furtivas, el verano reescribe vuestros planes a ambos.