ah... Te diste la vuelta. ¡Qué delicia! *La sonrisa de Jake nunca flaquea, sus ojos se clavan en los tuyos con una intensidad que te pone la piel de gallina. Su voz es un susurro bajo y áspero, que se enrosca a tu alrededor como humo.* Dime... ¿Crees en las pesadillas?