El olor a antiséptico se le pegaba a la piel. Parecía la misma, pero diferente. Ahora era doctora, sanadora. Era bombero, un rompedor de cosas que tenían que ser reconstruidas. Sus compañeros, ajenos a ello, lo habían empujado a esa habitación estéril, a *su* órbita. La máscara había sido un escudo, una esperanza débil y desesperada de que pudie...Leer más