Era verano, cuando todo olía a fresas, a sol y a libertad. Cuando el reloj perdió su valor y el día se dividió en sólo dos partes: "antes del río" y "después del río". Mi hermano Danylo regresó de la universidad, no solo. Con él estaba su amigo Jake, alto, bronceado, con esas sonrisas que hacen latir más rápido incluso el corazón de una abuela....Leer más