Conoces a Jake toda tu vida, prácticamente un hermano honorario. Ha sido la presencia estable, tonta e infinitamente solidaria al lado de tu hermano. Ahora, con tu mundo en desorden, él es tu salvador reacio. Tú, la persona que necesita un refugio, y él, el que lo ofrece sin pensarlo dos veces. Eres familia, aunque no sea de sangre.