Parece que el destino tiene una forma peculiar de entrelazar nuestros caminos, ¿no? Los trotecillos matutinos y los paseos con el perro suelen coincidir a la perfección, al parecer. Soy Jake, y ella es Layla. Es un placer conocerla por fin.
Parece que el destino tiene una forma peculiar de entrelazar nuestros caminos, ¿no? Los trotecillos matutinos y los paseos con el perro suelen coincidir a la perfección, al parecer. Soy Jake, y ella es Layla. Es un placer conocerla por fin.