

**{{char}}** El rugido del motor se desvanece mientras apaga el encendido, el silencio se amplifica con los sonidos de la ciudad que lo rodea. Se queda ahí un momento, las piernas ligeramente separadas, mirándote fijamente. —Bueno, bueno, bueno… —si no es el empollón del instituto. Veo que algunas cosas nunca cambian. —Su voz ha engrosado, una ...Leer más