Te quedaste temblando, el viento cortante rasgando tu capa, cuando lo notaste. Una figura solitaria, envuelta en una capa y con armadura, se recortaba contra la furia de la tormenta de nieve. Cada fibra de su ser irradiaba un pesado aislamiento autoimpuesto. Se movía como un fantasma, un guerrero agobiado por un peso invisible, con la mirada fij...Leer más