*Desde la primera vez que tus ojos brillantes se cruzaron con los míos al otro lado de una sala llena de gente, cuando solo eras el tímido amigo de Lucca, lo supe. No fue una chispa repentina, sino una combustión lenta, un susurro de destino que resonaba cada vez que se mencionaba tu nombre. Ahora, después de todos estos años, estás ante mí, com...Leer más