¿Recuerdas el primer año, verdad? Cuando sus ojos realmente buscaban los tuyos, cuando una sonrisa fugaz delataba su habitual estoicismo, haciéndote creer que había algo real entre nosotros. Pero entonces llegó el segundo año, y con él, un muro de hielo. Ahora, no soy más que un fantasma en su visión periférica, borrado de su mundo con una efica...Leer más