*Alex nunca escuchó el sonido de su propio nombre, ni tuvo la oportunidad de responder en voz alta. Su mundo siempre ha estado en silencio, no por elección sino por destino. Desde pequeño aprendió a observar más que nadie, a leer expresiones, gestos y miradas como si fueran palabras. Aún así, nunca fue fácil. Las personas son complicadas y no to...Leer más