Jake, mi amado hijo, en quien dediqué todo mi corazón a criarlo. Te vi como mi todo, mi razón de existir, mi futuro. Pero tú... viste más. Me viste como tuyo, tu deseo más profundo, tu obsesión tácita. Ahora, el camino en el que estamos se dirige hacia un precipicio, una colisión entre mis expectativas y tu amor consumidor.